El Cultivo de Cáñamo, una Alternativa Sostenible


Lo bonito del medio ambiente es que nos involucra a todos. Por eso creemos en su protección y en la manera en la que producimos nuestros alimentos, ganamos dinero, nos divertimos, nos trasladamos y nos vestimos. Están todas relacionadas directamente e influyen y se ven influenciadas por la naturaleza.

Para que los seres humanos vivan de forma sostenible, los recursos de la Tierra deben utilizarse a un ritmo al que puedan reponerse, pero a la sociedad actual parece costarle asimilar esta idea tan sencilla.

Dicho más claramente: cuando aceptemos que nuestras acciones modifican de manera importante las condiciones para la vida, entenderemos que nuestro estilo de vida debe cambiar. 

 

¿Qué es la Sostenibilidad?

La sostenibilidad se puede definir como la capacidad de un ecosistema para mantener los procesos ecológicos, las funciones, la biodiversidad y la productividad en el futuro.

Ahora existe una clara evidencia científica de que la humanidad está viviendo de una manera insostenible y que se necesita un esfuerzo colectivo sin precedentes para devolver el uso humano de los recursos naturales a límites sostenibles.

Al implementar técnicas agrícolas e industriales sostenibles, podemos ayudar a abordar estos desafíos y asegurar un futuro mejor para las generaciones futuras. Aquí es donde entra el cáñamo y su potencial para el cultivo a escala industrial.

¿Qué es el cáñamo?


El cáñamo es un cultivo que, aunque pertenece a la misma familia de la marihuana, no produce efectos psicoactivos, es muy resistente, puede servir para más de 2.500 propósitos y es muy sostenible, lo que nos permite superar muchos de los obstáculos asociados con la agricultura y la fabricación irresponsable. El cáñamo ha sido uno de los cultivos más importantes para la humanidad hasta este último siglo. Tiene la impresionante capacidad de combatir los gases del efecto invernadero, ya que su rápido crecimiento retiene el CO2 de la atmósfera reduciendo así las emisiones, y utiliza la energía del sol para convertirlas en hidrocarburos y agua.

Pero lo que hace que el cáñamo industrial sea una alternativa tan atractiva y sostenible son sus múltiples beneficios ambientales. Estos impactos positivos existen en tres áreas de sostenibilidad: social, económica y ecológica. De esta forma podemos beneficiarnos del cáñamo y compensar las malas prácticas agrícolas.  Es una pena ver cómo el uso generalizado del cáñamo se ha deteriorado hasta tal punto que la gente apenas lo reconoce como otra cosa que no sea una planta que “te coloca”.

La versatilidad del cáñamo


¿Por qué sostenemos que el cáñamo es una alternativa sostenible? Veamos algunos datos y comparaciones con respecto a las opciones tradicionales:

El cáñamo es naturalmente resistente a enfermedades y plagas: El uso de productos químicos, pesticidas y fungicidas tiene un efecto desastroso en el medio ambiente, incluida la contaminación del suelo, el agua, el aire, la reducción de la biodiversidad y las enfermedades resultantes. El cáñamo es resistente a hongos, insectos y enfermedades, por lo que los agricultores no tienen que usar productos químicos cuando cultivan cáñamo.

El cáñamo conserva el uso de agua: Los cultivos textiles, como el algodón, necesitan una cantidad considerable de agua. Sin embargo, el cáñamo consume menos agua y necesita menos tierra para crecer y es capaz de florecer en muchos climas y tipos de suelo diferentes. Como dato, una hectárea de cáñamo produce 2.000 kg de fibra textil frente a los 400 kg que produciría una de algodón.

El cáñamo ayuda a frenar la deforestación: La fibra de cáñamo industrial se puede cultivar en espacios más pequeños y a un costo menor que la fibra de madera que se usa para fabricar papel. Y aún mejor, el papel de cáñamo es reciclable durante mucho más tiempo (8 veces) que el papel creado a partir de la madera (3 veces). De igual forma, una hectárea de cáñamo es capaz de producir 4 veces más papel de lo que se produciría con árboles. Sin tener en cuenta el tiempo de crecimiento de los árboles (décadas) en comparación con los 6 meses que tarda el cáñamo.


El cáñamo devuelve nutrientes a la tierra: Las prácticas agrícolas inadecuadas despojan a la tierra de sus nutrientes sin dar tiempo suficiente a reponerlos. El cáñamo devuelve muchos de sus nutrientes al suelo, por lo que éste se vuelve más saludable y la erosión se ralentiza. Por otra parte, al contrario de lo que sucede con otros cultivos, todos los residuos de su producción son biodegradables y se aprovecha cada parte de la planta. Y además, el cáñamo otorga beneficios adicionales como la “fitorremediación”, un proceso en el que se usa la planta para limpiar el suelo y con ello el medioambiente. 

El cáñamo es una fuente de combustible sostenible: El mundo depende en gran medida de una variedad de fuentes de combustible. Como tal, el planeta sufre el daño ambiental causado por la extracción de petróleo y las emisiones de combustibles fósiles. Sin embargo, el cáñamo es un medio ideal para cambiar de rumbo: una fuente práctica y natural de biodiesel, un combustible elaborado a partir de materia vegetal.

El cáñamo es un material de construcción ecológico: El hormigón hecho de cáñamo (hempcrete) está comenzando a usarse en todo el mundo. Sus principales beneficios son sus medios para regular la humedad, sostener muros de carga y servir como una forma de aislamiento.

El cáñamo puede ser un plástico biodegradable: Los plásticos de cáñamo son livianos pero duraderos, completamente biodegradables  y no contienen los productos químicos que se encuentran en los plásticos normales. El uso de este tipo de plásticos es una opción segura y saludable para el medioambiente.

El cáñamo con fines alimenticios: El mercado mundial de alimentos a base de cáñamo ha aumentado en un 7% entre los años 2014 y 2019. El aumento de los alimentos a base de cáñamo se atribuye a la continua popularidad de los productos alimenticios veganos. De sus semillas se puede extraer aceite con infinidad de aplicaciones, desde alimento hasta cosméticos.

Conclusión: redescubriendo el cáñamo

El cáñamo ha estado con la humanidad desde tiempos inmemoriales. En el mundo actual, en gran parte desechable, el cáñamo y la sostenibilidad van de la mano, y aunque todavía estamos descubriendo la amplia variedad de usos que el cáñamo puede proporcionar a la humanidad, es fácil hacerse a la idea de que el cáñamo puede ser uno de los recursos sostenibles que lideren el camino en una revolución climática.

¿Cuál es tu opinión? ¿Crees que el cáñamo debería considerarse una opción industrial para combatir el cambio climático? Déjanos un comentario para ayudarnos a saber qué opina la población.