Hay películas que no están pensadas para darle muchas vueltas, sino para dejarse llevar, reír con los colegas y disfrutar de lo absurdo, los diálogos surrealistas y las situaciones sin ningún tipo de sentido. Solo quieres sofá, colegas, algo para picar y una peli que te haga reír aunque no sepas muy bien por qué. Para esos momentos existen las películas para fumaos: absurdas, exageradas, con personajes que parecen más colocados que tú y escenas que, fumado, pegan el doble. Este listado no va de cine serio ni de obras maestras (que en parte sí), va de pelis para descojonarte, comentar cada escena, perder el hilo y que no pase absolutamente nada más allá de las risas porque sí. Si estás fumado y te entra la risa tonta… vas por buen camino.
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Las 10 mejores películas para ver fumado con colegas
Ali G anda suelto
Ali G es el típico personaje que no debería existir… pero existe. Va de listo, de referente cultural y de líder social, cuando en realidad no tiene ni idea de nada. Y ahí está la gracia. Todo lo que dice está mal, fuera de lugar o directamente no tiene sentido, pero lo suelta con una seguridad que te mata. Fumado, esta peli es puro descontrol. Entrevistas surrealistas, situaciones incómodas y momentos en los que no sabes si reírte o taparte la cara. Ideal para verla en grupo, comentar cada frase y acabar repitiendo chorradas con acento raro sin darte cuenta.
Buen rollito (How High)
Si hay una peli que grita “película para fumados” desde el minuto uno, es esta. Dos colegas, porros, universidad y situaciones que solo pueden pasar cuando todo se va de madre. No intenta ser profunda ni falta que le hace. Es perfecta para verla fumado porque cada escena es un gag, no necesitas seguir la historia al detalle y siempre está pasando algo absurdo. Además, tiene ese rollo de peli de principios de los 2000 que hoy en día entra todavía mejor. Risas fáciles garantizadas.
Scary Movie
Scary Movie es una ida de olla constante. Se ríe del cine de terror, de sí misma y de cualquier cosa que se le cruce. No hay pausa, no hay respeto por nada y eso, fumado, se agradece muchísimo. Lo mejor es que no hace falta pensar: solo dejarte llevar y disfrutar de los chistes visuales, las exageraciones y las escenas que se pasan de rosca sin avisar. Ideal para verla con colegas y acabar diciendo “¿pero qué acabo de ver?” cada cinco minutos.
La fiesta de las salchichas
Ojo con esta, porque parece una peli de dibujitos tranquila… y NO. Aquí todo es exagerado, guarro, absurdo y sin ningún tipo de filtro. Si te pilla fumado, el contraste entre animación y contenido es todavía más loco. Es una de esas películas que te sorprenden todo el rato, con escenas que no ves venir y momentos en los que la risa te pilla desprevenido. Perfecta para verla en grupo y comentar después lo fumadísimo que ha sido todo.
El gran Lebowski
Esta es otra liga. El gran Lebowski no va de risas rápidas, va de dejarte llevar. El Nota es probablemente el protagonista más pasota de la historia del cine y eso, fumado, entra como agua. No importa demasiado la trama, porque en el fondo da igual. Lo bueno son los diálogos, los personajes rarísimos y esa sensación constante de que todo es un poco absurdo pero da igual. Ideal para una fumada tranquila, sofá y cero prisas.


