Barcelona es una ciudad con una oferta cultural, gastronómica y de ocio que atrae a visitantes de todo el mundo. Pero si vienes con la idea de encontrar coffee shops al estilo de Ámsterdam, es importante que entiendas cómo funciona realmente este entorno en España. En este post te explicamos como son los “coffee shops de Barcelona”, su legalidad y otros aspectos que pueden interesarte.
¿Qué son los coffee shops y por qué se llaman así?
El término coffee shop nació en los años 70 en Ámsterdam, en un contexto de tolerancia hacia el consumo de marihuana que atrajo a curiosos de todo el mundo. Aunque hoy en día se asocian directamente con el cannabis, su origen es bastante más literal: el primer local de este tipo era una antigua panadería donde también se servía café, lo que explica el nombre.
Con el paso del tiempo, estos espacios empezaron a convertirse en lugares donde se podía consumir cannabis de manera discreta. El pionero fue el mítico Mellow Yellow, abierto en 1972, aunque algunas fuentes apuntan a espacios aún más antiguos vinculados a figuras icónicas del mundo cannábico. En poco tiempo, el concepto se consolidó: música, bebida, socialización… y una carta de productos cannábicos.
Hoy, los coffee shops en Ámsterdam están regulados, tienen licencia para operar y ofrecen desde porros ya liados hasta productos comestibles con THC, todo en un entorno cómodo y seguro. Son mucho más que “cafeterías”, aunque el nombre se haya mantenido como parte de su identidad cultural.


